2016 un año inolvidable y de innombrables.

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Es 2016 un año histórico en Quintana Roo, un año de los ciudadanos, un año de progreso político, un año de democracia, cambio y expectativa. Un año ¡SIMPLEMENTE INOLVIDABLE!

Este año, la vida política de Quintana Roo dio un giro de 180 grados, es este 2016 el que nos brindó primero, la dicha de ver salir al PRI y al VERDE del poder Ejecutivo y de la Gran Comisión del Poder Legislativo. Pero no conforme con ello, nos regala el privilegio de ver, como en una caja de cristal, exhibidos a esos actores políticos que se autodenominaban “maestros”, ya sin creatividad política, inexpertos como oposición y absoluta ausencia de calidad moral –– 42 años de corrupción son una carga pesada –– eclipsados por el “poderío ajeno” ––del PAN y PRD–– evidencian su desesperada necesidad de conquistar el perdón del pueblo quintanarroense, cada día más satisfecho con los resultados de la elección del 6 de junio. Al PRI, le vendría bien que el pueblo olvide pronto todos sus excesos.

Priistas y verdes ––estos últimos relativamente nuevos en la arena política en México, con las mismas prácticas del viejo, pero mal hechas y cínicas–– hoy sufren las consecuencias de los excesos de Félix González y Roberto Borge, como la peor cruda política e histórica que en Quintana Roo se recuerde y que como generación jamás pensaron transitar, los incrédulos jóvenes, representantes en la XV Legislatura.

Desde los acartonados discursos setenteros del presidente del PRI, Raymundo King hasta las ridículas participaciones en la tribuna del Congreso del Estado de uno de sus diputados, con mensajes de “Yo si trabajo”, “eme aquí”, exorcizando los pecados de Roberto Borge, Félix González, Enrique Peña Nieto y hasta los de Salinas de Gortari, se faja el diputado y exige al pueblo quintanarroense que lo miren cómo un trabajador verdadero, un “legislador en contra” de la corrupción. ¡Que espectáculo!

Querido lector, hay que perdonar, pero no hay que olvidar. Por fin renunció el Fiscal Arturo Escalera, cayó por su propio peso. Y aquel paquete de impunidad que era indefendible, nadie en su sano juicio habría arriesgado lo que tiene por gente que nada vale. Simplemente se fue, otro gran regalo del 2016.

El terreno de la investigación contra Borge y Félix ahora tiene luz, y esperemos que muy pronto haya en Quintana Roo las ordenes de aprensión, como en Veracruz contra Duarte y su equipo. Este año 2016 amenaza a ellos, pero el 2017 le da esperanza a otros miles. Los quintanarroenses quieren que se castigue a los corruptos, no quieren impunidad y no van a aceptar menos, para ello el Congreso de Quintana Roo trabaja con ahínco –– sin los diputados del PRI ni su rémora el Partido Verde –– para castigar a quien haya cometido delitos. Confíemos en este Congreso del cambio.

Me despido de usted por este año. Para todos los que nos dedicamos a la política, este “inolvidable 2016” fue de lo mejor. Le deseo una feliz noche buena y un año nuevo lleno de salud. Que sea el 2017 un año de crecimiento para todos, que el cambio que usted construyó con su voto en este 2016 le retorne a todo Quintana Roo con un mejor Estado.


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