45 y 7

ciudadana

Hace unas semanas, dos de mis parejas favoritas festejaron su aniversario de casados: Charly y Noemí Constandse; así como Chanito y Dani Toledo. Ambas fiestas las disfruté enormemente.

La de Charly y Noemí fue en Xcaret, en el nuevo salón para eventos con aire acondicionado, ubicado en la Hacienda Henequenera. Celebraron 45 años de matrimonio a través de la bendición de un rito maya, con la sabiduría de un chamán. Durante la cena tuve la enorme fortuna de compartir mesa con  Fernanda Ruiz de Velasco y Francisco Gurría; el menú estuvo por demás esplendido, y de todos los
tiempos te  comparto mi favorito: la ensalada con trocitos de panal de abeja melipona ¡deliciosa!

Al terminar la cena, Charly dijo unas breves palabras agradeciéndonos el formar parte de su historia, de su infinito amor por Noemí y por sus hijos. Ella respondió cantándole: “Si me dieran a elegir una vez más, te elegiría sin pensarlo, es que no hay nada que pensar…”. Por mucho, los Constandse Peralta son un ejemplo a seguir; la complicidad que hay entre ellos, su forma de mirarse, de respetarse, de respaldarse… un gran ejemplo de amor.

Chanito y Dani Toledo tuvieron una ceremonia cristiana. Acompañados por sus tres hijas, y por las personas que más los queremos, celebraron siete años de matrimonio en el hotel Omni Cancún. La decoración de la ceremonia y del restaurante donde se llevó a cabo la cena era espectacular; la mesa de postres es la más bonita que han visto mis ojos (obvio, la diseñó Normando Reyes), cuidada hasta el más mínimo detalle.

¿Sabes? En esta época donde hay ‘cero compromiso’ de la gente joven, aplaudo mucho el tesón con el que Chanito y Dani luchan por cuidar su amor.

Sin duda alguna, Christian Lavalle logró lo que nunca antes: tener su propio bagatelle. La fiesta fue un éxito, pero sin duda alguna, lo que la hizo inolvidable fue la presencia de sus amigos; Como dice David Salomón ‘quien tiene amigos, lo tiene todo’. Y sí, Christian Lavalle lo tiene todo.

El agasajado celebró de un modo nunca antes visto en Cancún. La cita fue a las dos de la tarde en el hotel Sandos, donde fuimos recibidos con un drink a base de ginebra. La fiesta se llevó a cabo en tres ambientes: en una terraza al aire libre con vista al mar y con un Dj booth; en otra terraza continua con aire acondicionado; y en un restaurante de diversos niveles, que también tenía su propio Dj booth.

El menú estuvo delicioso y muy distinto a lo acostumbrado: barra de sushi, con sushero que preparaba lo que se te antojaba; y una estación de postres con macarrones, brownies, pastelitos y mucha comida charoleada,… ¡por demás esplendido, en la calidad y variedad de sabores!

Las gogós (bailarinas) iniciaron su show vestidas de pin girls, pero cada cierto tiempo cambiaban su vestuario: salieron de rockeras, de hip hop, con lingerie y terminaron en cintas, bailando siempre al ritmo de los beats del mejor DJ de México: #cashonly quien tocó de dos de la tarde a 12 de la noche, acompañado con algunas intervenciones de un sax y un violín eléctrico. A las siete de la noche, Monna, una cantante profesional, nos deleitó con un par de canciones y a las ocho en punto… Black out total de todo el lugar, a la vez que escuchábamos el principio de  Eye of a tiger a capella al terminar, una versión muy divertida de Go shorty, it´s your birthday. esto a la vez que un seguidor (luz muy poderosa) iluminaba a cinco guapísimas mujeres vestidas con botas, medias negras de red y bustier morado que portaba cada una en alto dos botellas de champagne con bengalas, seguidas de otra mujer quien acercó a Christian su pastel de cumpleaños ataviada con un gorro de chef. Esto a la vez que un guitarrista eléctrico hacía su aparición en el evento.

Por demás divertido el photo booth, donde poco a poco, los 120 vips de Christian, fueron tomándose las fotos del recuerdo con diversos juguetes que el festejado regaló.


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