Amor por la selva

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Cuando Gonzalo Merediz Alonso llegó a Quintana Roo, hace 25 años, lo hizo con la idea de estar sólo un año para realizar su tesis en la organización Amigos de Sian Ka’an

Hombre apasionado de la selva, casado con el medio ambiente (como él se define), Gonzalo Merediz comenzó su historia en Quintana Roo en 1992 cuando llegó a Felipe Carrillo Puerto y ahí empezó a tener contacto constante con la ciudad de Cancún, con un ir y venir por la carretera, tediosa muchas veces, pero hermosa por el verde en ambos lados.

Sin pensarlo, sería uno más de los personajes que llegan al Caribe a quedarse para siempre, a pesar de que esto no estaba en el guión inicial.

“Vine a Carrillo Puerto a hacer mi maestría con los Amigos de Sian Ka’an, relacionada con un estudio sobre los jabalíes de collar, pero nunca imaginé que me quedaría a vivir en este hermoso estado”, describe emocionado.

Y es que a partir de ese 1992 cambiaría para siempre la vida de un hombre de carácter tranquilo que vio la primera luz en 1968, justo enfrente del Ángel de la Independencia, en la hoy Ciudad de México, cuando eran tiempos muy complicados. “Nací en noviembre del 68 en el Distrito Federal, imagínate nada más, acababa de pasar lo de Tlatelolco y los Juegos Olímpicos”, mencionó.

RECUERDO IMBORRABLE

Gonzalo recuerda que en sus primeras andanzas desde Carrillo Puerto a Cancún, no había mucha diferencia de ciudad a ciudad. Ambas partes eran pequeñas poblaciones con gente muy amable.

Sobre Cancún cita que no había semáforos en las calles, porque realmente no se necesitaban ante el número de automóviles y la correcta manera de conducir que tenían quienes en esos años tenían la oportunidad de conducir un vehículo.

Algo que no se le olvida es que cuando venía en el avión desde las alturas observaba toda la selva: “sólo se veía verde, ¡qué recuerdos! Ahora no es así y, además, hay tráfico en la ciudad”, dijo.

Gonzalo, una y otra vez cita que sólo llegó con la idea de estar un año, pero hoy, 2017, ya ajusta 25 y se siente quintanarroense de corazón, alma y espíritu, casado con la selva y el medio ambiente. En ese tiempo, ha sido fiel testigo del crecimiento y desarrollo que ha tenido el polo turístico, así como el propio Carrillo Puerto, que fue el lugar que lo recibió.

La oficina de la organización de Sian Ka’an, en Cancún, se encontraba en la Plaza América, sobre la avenida Cobá. “En esos años, en la zona hotelera, me parece, sólo estaba plaza Kukulkán y Caracol. En la ciudad no había centros comerciales, sólo pequeñas plazas y los mercados, como el 23 y el 28, que todavía siguen en operaciones. “La ciudad y el estado han cambiado mucho. Hay más gente, más desarrollo, y en el caso de Cancún, problemas de una ciudad grande”, refirió.

QUINTANA ROO, EL LUGAR INDICADO PARA ÉL

Hombre citadino por nacimiento, pero con espíritu y vocación aventurera, un auténtico ‘Indiana Jones mexicano’, Gonzalo dijo que desde que estudiaba biología en la  UNAM se sintió atraído por el cuidado y la preservación del medio ambiente. Quería vivir cerca de la selva, estar en contacto con las especies animales y con la propia gente del campo, cosas que lógicamente no iba a encontrar dentro de la ‘gran ciudad’, por lo que empezó a analizar opciones para salir, para dar el salto y no dejar su idea en solamente eso, sino que estaba decidido a aterrizarla a como diera lugar… y Quintana Roo fue el lugar elegido.

Recuerda que llegó con ‘torta bajo el brazo’ porque con los Amigos de Sian Ka’an hizo su tesis, recorrió las comunidades, conoció un mundo que se había imaginado cómo podía ser, pero jamás llegó a pensar que sería tan especial y significativo para él, tanto en lo profesional como espiritual, formación y como ser humano.

“Llegué por una tesis sobre jabalíes, empecé a hacer amigos con la gente de los ejidos de Sian Ka’an y así surgieron oportunidades para trabajar con cocodrilos, murciélagos y directamente con las comunidades mayas de la región”, citó.

Así pasó cinco años acumulando aventuras y experiencias de vida como dormir en la selva, viajar a Cancún, divertirse en la playa, sintiéndose gratificado por lo que la vida le ha dado.

“En Sian Ka’an comencé a trabajar en 1992, y en 1997 tuve la oportunidad de viajar a Estados Unidos para hacer una maestría, sin desligarme de Sian Ka’an porque el estudio fue sobre la promoción del área protegida del centro de la península”. Al concluir, retornó a Quintana Roo.

UNA AGRUPACIÓN EN EVOLUCIÓNamor por la selva

Precisamente, hablar de Gonzalo Merediz Alonso y no citar a los Amigos de Sian Ka’an es algo inconcebible, dada la simbiosis que hay entre las dos partes. “Cuando llegué a Quintana Roo prácticamente no existía la cultura ambiental. En los 31 años de la agrupación, 25 de los cuales he estado con ellos, he visto la forma en la que ha ido evolucionando el tema ambiental. Si comparo lo que había en esos años con respecto a ahora, se tiene más personal, más presupuesto y también un mayor plan de acción. Nuestro alcance es estatal, incluso con visión peninsular, cuando antes sólo era en la propia zona de Sian Ka’an”, expuso.

Actualmente él es el director ejecutivo de la firma, posición que le implica tener mayor compromiso y responsabilidad, además de tener que viajar constantemente por todo el estado y a otras ciudades en el país.

Afirmó que esta agrupación ha jugado un papel clave en la cultura ambiental, creando una conciencia colectiva de apoyo y defensa de la naturaleza y de sus especies.

En lo particular expresa que lo mejor que le pudo pasar fue conocer a esta organización. “Yo sólo pensaba estar un año aquí y ya llevo 25, lapso en el que he vivido toda clase de experiencias, he estado en comunidades, convivido con su gente, visitado y conocido lugares extraordinarios y únicos; he dormido en la selva, he estado en pantanos, convivido con los cocodrilos y monos. De verdad, me siento muy afortunado por haber podido vivir toda estas experiencias”, dijo con una mezcla de melancolía, alegría y satisfacción. 

“El tema ambiental se tiene que tomar con más intensidad, realmente todos nos beneficiamos con un ambiente sano y de mayor armonía”, dijo.

Reconoció que le gustaría hacer un libro. “Es uno de los pendientes, no lo descarto, quizá en un futuro me dé por escribir sobre mis vivencias en la selva, las anécdotas y mis encuentros con los jabalíes, los murciélagos y los cocodrilos”, citó.

Cargo actual en Sian ka’an: Director ejecutivo.

Estado civil: Soltero.

Música favorita: clásica, el pop y el rock.

Deporte: Ninguno en específico, pero disfruta caminar por la selva.

Lectura favorita: Lee bastante, de todo tipo de temas, tanto novelas como ensayos y amplia variedad de publicaciones.

Amigos de Sian Ka’an: Amigos de Sian Ka’an: Una plataforma importante en su vida, crecimiento personal y profesional.


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