Coleccionables: Ingrid Bosman

ingrid bosman

Cuando escuchamos hablar de los Países Bajos, enseguida viene a nuestra mente Holanda, Ámsterdam y Alemania, con su clima frío, sus calles e infraestructura antigua, pero sobre todo sus valores y tradiciones muy diferentes a las nuestras, que se han conservado con los años y se han adaptado a las nuevas generaciones. En nuestro país, específicamente en el estado de Quintana Roo, estas tradiciones son conservadas por los neerlandeses que radican en la zona; sin embargo esta unión sólo pudo ser gracias al apoyo de su cónsul, Ingrid Bosman.

Madre, hija, hermana, amiga y esposa, Ingrid es reconocida como una mujer que da y ayuda al prójimo y por ese carisma que tanto la caracteriza. Sus papás son de origen holandés, pero por cuestiones laborales del padre, ella nacio en Nigeria .

El turismo y Cancún

consul de los paises bajos

A pesar de nacer en ese país, Ingrid vivió prácticamente toda su vida en Holanda, ahí estudió la carrera de Turismo, sin imaginar que eso la traería al otro lado del mundo. Tras estudiar la carrera, llegó el momento en el que tenía que hacer sus prácticas, y por consejos de su hermano, no pudo haber elegido mejor destino que Cancún

“Un amigo de mis papás era gerente en aquel entonces del hotel Camino Real, mi hermano ya había trabajado con él, había hecho el mismo viaje de Holanda a México; y cuando volvió me hablaba maravillas de Cancún y sus playas vírgenes, era 1984. No lo pensé más y me aventuré a un país completamente desconocido, a un lugar que yo imaginaba estaba en la selva”.

En ese entonces Ingrid tenía 24 años, era realmente joven y la primera impresión que le dio Cancún era como el de “La tierra prometida”, un verdadero paraíso, con un clima completamente diferente al de Europa, las palmeras, el ambiente, su gente, su comida, tradiciones, en fin.

“En ese entonces era una época en la que en Cancún no existían semáforos, podías realmente conocer a la gente que te rodeaba. Extraño la sencillez de esas fechas, de cuando eran poquitos hoteles y todos luchaban para empezar y ser el Cancún exitoso de hoy”, agregó.

De aerolíneas al consulado

ingrid bosman consul de holanda

Tras terminar sus prácticas en el Camino Real, a Ingrid le ofrecieron un puesto en el hotel, una idea que a sus papás no les gustó mucho, pero ya que en esas fechas Holanda estaba pasando por una depresión económica y no había trabajo, tuvieron que aceptar y ella lo vio como una oportunidad profesional.

Empezó en el área de Grupos y Convenciones, y luego Ventas; en un periodo de casi 5 años. Tras salir de la hotelería, en el 91, empezó a trabajar con la aerolínea neerlandesa Martinair, esto le abrió las puertas para conocer más gente y sobre todo a los holandeses que llegaban a Cancún, pues era la época en la que llegaban más vuelos europeos.

Durante su estadía con las aerolíneas, tuvo una gran hazaña, que hasta la fecha se le sigue reconociendo, en el 2005, cuando paso el huracán Wilma. En su calidad de directora de Martinair promovió y defendió la no interrupción de frecuencias aéreas desde Holanda a Cancún, consiguiéndolo con éxito, como ninguna otra.

Al final, fueron como 22 años los que estuvo trabajando en aerolíneas, incluyendo Martinair y Airberlin. Lo que le dio la oportunidad de conocer a las personas correctas y ser elegida como la Cónsul de Los Países Bajos en el 2013.

“Creo que no pude ser más afortunada, me encanta lo que hago; soy el contacto para los holandeses con su hogar, la gente puede confiar en ti, eres su roca en un mundo externo. Hemos tenido tantos casos, unos muy difíciles de asimilar y otros que me roban una sonrisa”.

Y esto la ha llevado a ser muy quería por los holandeses en México y por toda la comunidad, ya que además de ser una de las cónsules que más ha aportado de su país al nuestro, en su calidad de cónsul honoraria de los Países Bajos ha sido una audaz promotora de la cultura maya y del destino, siendo la guía oficial de la corte real, política y empresarial de Holanda.

Conservando tradiciones

coleccionables, ingrid bosman

Durante el tiempo que trabajó en las aerolíneas y después como cónsul de los Países Bajos, Ingrid nos cuenta que empezó a tener más y más contacto con holandeses que visitaban al destino, y decidió comenzar a organizar fiestas típicas de niños, pues para ese entonces ya había nacido su hijo.

“Las fiestas se empezaron a hacer en mi casa, con unas 6 o 7 personas. No me di cuenta, pero esto fue creciendo, celebrábamos todo tipo de tradición holandesa, como el cumpleaños de la Reina Beatriz cada 30 de abril, donde todos nos vestíamos de naranja. Y la que más transcendencia ha tenido, el Sinterklaas”.

Al principio, como dice Ingrid, esta festividad era entre unos pocos amigos y en su casa, pero tal fue el éxito del evento, que la comunidad holandesa se enteraba y se unía, entonces esta festividad se pasó a Playa del Carmen, donde se encontraba la concentración más grande de holandeses en el estado.

Se trata nada menos que de La Fiesta de San Nicolás (Santa Claus), que se celebra en la Víspera de San Nicolás el 5 de diciembre, la figura central de la fiesta es el personaje legendario que trae regalos a los niños. Según la tradición, San Nicolás viene de España, y todos los años desde 1934 llega a las costas holandesas en un barco de vapor. Una vez desembarcado, monta en un caballo blanco llamado Amerigo, acompañado de sus ayudantes, llamados Pedritos, que lanzan pepernoten, unas galletitas especiadas a la gente.

“Esta es una tradición muy importante en mi país. En Playa del Carmen la gente participa mucho, todos los niños van al mar y ven pasar el barco, gritan y cantan, mientras que al mismo tiempo San Nicolás se pasea en su caballo blanco por las calles de Playa del Carmen y todos disfrutan de platillos típicos. Este año tuvimos como 80 niños con sus respectivas familias, una de las celebraciones más grandes que hemos tenido”.

ingrid bosman, consul de los paises bajos

-¿La clave del éxito?

-Paz interior. Estar agradecida con la vida, con Dios y con el universo, es lo mejor para lograr resultados. También dar.

-¿Metas?

-Mi hija está viajando mucho y como que la historia se repite, hoy más que nada entiendo a mi mamá, pues ella está estudiando en Australia, y si ella se decide quedar en Europa nos vamos con ella, esa es mi próxima meta, mantenernos unidos.

-¿Trascender?

-Me gustaría que me recuerden por ser una persona que considera a su prójimo, que pude ser útil para cada persona, que alguien haya aprendido algo de mí, que haya influenciado positivamente en su vida.

-¿Futuro?

-Tras la pérdida de un ser divino en mi vida, mi hijo, me he vuelto mucho más espiritual. Tomé un curso de tanatología y con toda la enseñanza que me dejó esto, quiero hacer algo como un hospicio, puede ser para gente mayor o personas terminales, todavía no hay nada concreto, pero me encantaría hacerlo.


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