El delicioso placer de comer vino

el delicioso placer de comer vino

Le aporta un sabor agradable a las comidas, razón por la que muchas recetas lo incluyen como parte de sus ingredientes

Los vinos intensifican el sabor de los platos además de ayudar a los alimentos a soltar sabores que, sin su ayuda, no lo harían. Aunque muchos utilizan para cocinar cualquier vino, incluso ‘vino para cocinar’, ¡no cometas ese error! No cocines con un vino que no beberías; para tus recetas tiene que ser de buena calidad.

Dónde usarlo

  • En lugar de saltear los vegetales con mantequilla o aceite, utiliza vino para darle sabor y humedad.
  • No frías el pollo o pescado; cocínalos en una sartén con vino o al horno envueltos en papel aluminio con una cucharada de vino y hierbas.
  • En vez de marinar con aceite y especies, remplaza la mitad del aceite por vino, que es un ingrediente ácido que ablandará la parte exterior de la carne, dándole mucho sabor y manteniendo las carnes, pollo, pescados y mariscos húmedos mientras se cocinan.
  • Agrega vino a las salsas a base de tomate.

Vino tinto: Funciona para carne roja. Inclínate por uno tipo Merlot. Para salsas en pastas o pizzas, una buena opción es un vino más ligero y afrutado. Para guisar, atrévete con un oporto, sobre todo, con cordero o cerdo.

Vino blanco: Fantástico para crear salsas cremosas para acompañar pescado, platos de ave, conejo y cerdo. Si mezclas un poco de vino blanco seco en una sartén con mantequilla fundida, perejil y un poco de ralladura de limón, tendrás una salsa rápida y deliciosa para acompañar a un filete de pollo o pescado a la plancha. Elige un vino seco para sopas de pescado y platos de marisco, y vino blanco dulce para postres.

Consejos

  • Es importante elegir un vino de calidad. Esto no quiere decir que tiene que ser caro, pero sí uno que disfrutarías beber.
    Evita cocinar con vino en sartenes u ollas de aluminio ya que puede dañar el recipiente.
  • Después de añadirlo a una receta, debes esperar 10 minutos para probarlo, porque necesita estar al fuego lento un tiempo para aportar a la comida el sabor deseado.
  • Toma en cuenta los sabores que el vino resalta en los alimentos.

Elegir entre seco o dulce

Si quieres darle un sabor dulce a tus comidas utiliza vino dulce, de lo contrario agrega vino seco, que tiene menos azúcar natural de las uvas y más alcohol.

El tipo de vino depende de la comida

Si la receta pide vino blanco, el mejor es Sauvignon Blanc, que tiene un sabor seco, fresco, suave, y ayudará a resaltar el sabor de la comida. Si la receta lleva un poco de picante, prefiere un vino como Gewurztraminer, Riesling o Viognier, que tienen un sabor más frutoso.

Si la receta pide un vino tinto, utiliza Syrah o Zinfandel para carne roja y cordero; si buscas un sabor menos intenso usa Pinot Noir o Chianti.

Otros vinos

El Oporto tiene un sabor dulce rico y profundo y se utiliza en platos de carnes, cazuelas o estofados. Va muy bien con el cerdo, carne de res y cordero

Alcohol y calorías

El jerez tiene un sabor similar a las nueces y se usa más en sopas, guisos o en platos salteados.

El vino Madeira tiene un sabor similar al caramelo. Queda muy bien en platillos con hongos y vegetales. El vino marsala se utiliza en la gastronomía mediterránea.

Investigaciones señalan que 85% del alcohol del vino se mantiene luego que es agregado a un recipiente en ebullición y se retira del fuego. Sin embargo, entre más tiempo se cocine, menos alcohol queda.

Si un platillo es horneado o hervido a fuego lento por 15 minutos, 40% del alcohol se mantendrá; una hora después sólo queda 25%; dos horas y media después, 5% del alcohol.

Hay que tomar en cuenta que el vino no tiene un alto porcentaje de alcohol, ya que varía entre 12 a 14%. Al final el porcentaje que queda en el plato es muy poco.


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