DETRÁS DE LA UNIDAD

DETRÁS DE LA UNIDAD

UNICO

Por: Ileen Colín del Río

Pugna, fracción, guerra; son algunas de las palabras que se entienden en nuestro estado cuando se habla de la estrategia priista para registrar un solo candidato mediante el “acuerdo de unidad”. Lanzado por el partido a nivel nacional desde el pasado noviembre, para la próxima contienda electoral.

La confusión es hasta cierto punto normal. En Quintana Roo la palabra “unidad” está más bien ligada a un “ultimátum”. Esta unidad se vuelve una fachada de lo que realmente simboliza la “advertencia que un gobierno, partido político hace a sus adversarios para que hagan algo o se abstengan de hacerlo, so pena de represalias, o el aviso con resolución última y definitiva en relación con un asunto determinado, que si es rechazada producirá un rompimiento o un choque político”; de acuerdo a lo que se percibe entre la sociedad.

Se vive lo más parecido a un unipartidismo dentro de una democracia. O lo que mejor conocemos como la ya gran citada hegemonía priista. La vida política de nuestro estado parece sometida ante la fuerte influencia detrás de una aparente unidad.

Sin embargo, no es la misma percepción en el resto del país. Este acuerdo ha resultado funcional para los priistas en 10 de los 12 estados que se tendrán elecciones este año. Solamente falta definir a los candidatos “de unidad” en Hidalgo y Quintana Roo. El objetivo de este acuerdo, es que los militantes que apoyan a este partido no deserten y se mantengan con quien se haya designado. Una práctica común y el objeto de ser de los partidos políticos.

La cuestión es que justamente en Quintana Roo no se ha designado todavía a alguien. Todavía no hay certeza de quien irá por el PRI como candidato. Pero esto solo significa una cosa: se está buscando la unidad, de una u otra forma. La unidad que no se entienda como la de un gobernador con su estado, que realmente se debería entender como la unidad que acompaña a la fuerza que le dio el puesto: al PRI y a su estructura. La de un partido que se rige a nivel nacional y que decide quién le ayudará a gestionar los asuntos en esa delimitación territorial.

Al los futuros candidatos no los designará una sola persona, ni se elegirán por una sola variable. Curiosamente entre la gente últimamente se escucha la frase “se vota por la persona, no por el partido”. Entonces me pregunto yo, ¿quién logrará antes la unidad? ¿los partidos políticos? ¿o los ciudadanos?

Si como ciudadanos nos jactamos de tener fuerza, entonces hagámosla valer, ya sea al interior de un partido, o de lo que creamos que nos representa. Los partidos, las alianzas, las asociaciones y los movimientos no son nada sin su gente. No olvidemos que tenemos voz y voto, ni olvidemos que la carrera es larga. Aún queda mucho de aquí al 5 de junio.


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