La enfermedad celíaca es una reacción del sistema inmune al gluten dietético (proteína que encuentras en cereales como trigo, cebada y centeno) que afecta principalmente al intestino delgado, por otro lado la intolerancia o sensibilidad al gluten es una afección diferente y que lamentablemente no tiene un diagnóstico específico. Las reacciones pueden comenzar hasta 48 horas después de haber ingerido gluten y durar mucho más tiempo.

Los síntomas se tratan con una dieta sin gluten. A veces puedes llegar a eliminar el gluten de tu dieta ya sea por moda o por que creer que eso puede ser lo que afecte constantemente a tu estómago. Sin embargo, es importante identificar de forma adecuada si padeces o no esta intolerancia.

Así que toma nota, estos son los síntomas de esta enfermedad:

 

  • Diarrea crónica o intermitente.
  • Retraso en el desarrollo o falta de crecimiento (en niños).
  • Síntomas gastrointestinales persistentes o inexplicables, como náuseas y vómitos.
  • Fatiga prolongada (“estoy cansada todo el tiempo”).
  • Dolor abdominal recurrente, cólicos o gases.
  • Pérdida repentina o inesperada de peso.
  • Anemia por deficiencia de hierro sin explicación, u otra anemia no especificada.

Cabe destacar que este no es un padecimiento que se deba dejar pasar. Apenas sospeches ¡ve al médico!, pues esta enferemedad tiene un gran peso hereditario y está asociada a un mayor riesgo de trastornos autoinmunes o graves secuelas intestinales como:

  • Enfermedad tiroidea autoinmune.
  • Dermatitis.
  • Síndrome del colon irritable.
  • Diabetes tipo 1.

No olvides que es muy importante que consultes a tu médico y nutriólogo para que te orienten adecuadamente y puedas eliminar por cualquier razón el gluten de tu dieta sin sobrepasarte en calorías, pues recuerda que “gluten free” no significa “light”.