La dieta emocional

La dieta emocional

Si ninguna dieta te funciona, te cuesta mucho bajar de peso o al bajar subes rápidamente, entonces parece que lo que ahora necesitas es llegar al fondo del asunto.

Cuando parece que allá afuera no hay remedio que nos ayude ya sea a sanar o a bajar de peso, es que necesitamos considerar la raíz más profunda que está originando el problema: las emociones.

El sobrepeso es una consecuencia de muchas cosas, pero su causa más honda es el mensaje emocional que le envías a tu cuerpo para que de alguna manera se comporte así. Ese mensaje emocional por lo general tiene que ver con la forma en la que se reacciona a las distintas experiencias que nos acontecen. Cada persona, según su criterio y forma de ver la vida, responde de una forma distinta a la realidad. Esta reacción depende de cómo fuimos educados y de nuestra particular forma de ser e interpretar las cosas. Así pues, si dos personas viven en una misma casa con las mismas circunstancias, no siempre las dos tendrán que reaccionar igual. Cada una puede interpretar de una forma única lo que acontece. Esta forma de reaccionar única en cada persona es lo que envía mensajes emocionales a nuestro cuerpo, los cuales empiezan a circular por él, a absorberlos y más tarde, reflejarlo.

¿Qué mensaje emocional provoca el sobrepeso?

Cuando una persona se siente insegura o amenazada por algo, empieza a generar una necesidad de protección; la persona siente que debe estar a la defensiva, que tiene que esconderse o protegerse. Es muy interesante observar cómo el cuerpo entiende este mensaje y se empieza a adaptar ante dichos mensajes, en este caso, haciendo capas de grasa alrededor del cuerpo. En algunas personas, estas resistencias o inseguridades pueden derivar en un cuerpo muy rígido y no precisamente con sobrepeso, sin embargo, la diferencia entre aquellas de cuerpo rígido y aquellas con sobrepeso podría ser la hipersensibilidad. En el sobrepeso o la gordura, la persona tiende a sobre reaccionar ante las cosas que le acontecen.

La ira y el sobrepeso

La ira acumulada es otra emoción que pudiese generar sobrepeso. Es el resultado de la inseguridad, no se expresa porque hay miedo a alguna reacción que no se desea, o simplemente se expresa pero se siente que no es comprendida, lo cual ocasiona resentimiento o resistencia a perdonar. Cuando el enojo no es expresado o comprendido, la persona está en una constante defensiva, se quiere proteger y el cuerpo convierte esta sensación de defensa en una armadura de grasa.

La próxima semana compartiré ‘Cómo crear un mundo emocional favorable para bajar de peso’.


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