“LA POLÍTICA DE ZORRAS Y ZORROS”

“LA POLÍTICA DE ZORRAS Y ZORROS”

mujeres

Por Ileen Colín del Río

Dado que la desesperación es ave de mal agüero, y como las fechas están dadas, no podremos decir “habemus candidato” hasta el mes de marzo. Por lo que hoy quiero dejar de lado el escenario de lo pensable, para irnos a lo imaginable.

Vamos a suponer que en la Ciudad de México en el CEN de cada uno de los partidos políticos se toma una decisión extrema. Por primera vez en la historia, se negocia que en las elecciones de los 12 estados que cambiarán gobernador, necesariamente tendrá que haber paridad de género en un 50% a nivel nacional, es decir, 6 estados forzosamente tendrán que postular mujeres. Se eligen dichos estados al azar, y Quintana Roo resulta ser uno de ellos…“¡Y tanto que habíamos estado peleado entre puros hombres!” – dice una voz en la reunión entre los políticos quintanarroenses y los nacionales. Dadas las instrucciones, se empieza a hacer la lista de las posibles aspirantes.

Desde Cancún podríamos nombrar a quienes actualmente se encuentran más presentes en el panorama político, Leslie Hendricks, rectora de la Universidad Tecnológica, expresidente de AMMJE, ha jugado un papel importante en el ámbito educativo y juvenil. Gabriela Rodríguez, Oficial Mayor en Benito Juárez, expresidente de AMMJE, ha logrado destacarse como un excelente enlace entre sociedad y gobierno. Santy Montemayor, directora del Instituto Municipal de Planeación, de sus tareas más difíciles y bien ejecutadas, entregar el Plan de Desarrollo Urbano. Ana Paty Peralta, de las más jóvenes del gabinete, es cuarto regidor, perteneciente a la Comisión de Turismo.

Desde el congreso estatal darían pugna, al interior del PRI, Berenice Polanco, Susana Hurtado y Marybel Villegas. Desde el PAN, Perla Tun y Trinidad García. Del verde, Marcia Fernández. Desde el ámbito estatal, la secretaria de turismo Laura Fernández, y Sara Latife Ruiz, delegada de la PROFECO. Por supuesto no faltarían a la contienda Luz María Beristaín con la bandera amarilla y patricia Sánchez con la blanquiazul.

Opciones definitivamente hay. Muchas de ellas pueden inclinar la balanza a favor o en contra de que un partido resulte el vencedor en la próxima contienda. Más allá de la paridad de género (criticable por la forma, pero por ahora necesaria), me parece que las mujeres no hemos entendido “el juego de la política”. No venimos precisamente “a jugar un rol”, no tenemos que aportar “desde nuestra perspectiva”, incluso abusamos del discurso de género, a veces para solapar nuestra falta de ambición (como suele atribuirse a la de un hombre). ¿Acaso cuando se está diseñando una estrategia para ganar un partido de ajedrez se hace con perspectiva de género?

Seguramente criticaron a alguna de las opciones que mencioné arriba. Objetivamente pregúntense, ¿la crítica fue hacia su desempeño? Cada una de ellas, tiene mi admiración y respeto, por el puro hecho de atreverse a estar en una esfera en donde hasta ahora las reglas han sido escritas en su mayoría por hombres. Su trabajo podrá ser criticado como cualquier otro servidor público, pero nunca deberá ser solapado, aplaudido o denostado por el género. Ni el de ellas, ni el de ellos. Reitero, se requiere de mucha astucia, coraje y ambición para formar parte de algo en lo que está en constante escrutinio público.

Maquiavelo decía que un gobernante debía ser astuto como un zorro para evadir las trampas y fuerte como león para espantar a los lobos. Pero se han fijado que cuando se menciona a un zorro, generalmente es una cualidad, al decir que tiene la habilidad de ser astuto ya sea para engañar o evitar el engaño, mientras que si decimos que alguien es una zorra, generalmente es sinónimo de prostituta. Hasta en la enciclopedia más fina, así se define.

Disculpen mi atrevimiento, pero la política mexicana esta compuesta en un 50% de zorras y zorros. Eso sí, les recuerdo que todavía hay más hombres que mujeres en la esfera política.

Repito una parte del discurso mencionado por la actriz Emma Watson ante una asamblea de las Naciones Unidas, “si los hombres no necesitaran ser agresivos para ser aceptados, las mujeres no se sentirían obligadas a ser sumisas. Si los hombres no tuvieran la necesidad de controlar, las mujeres no tendrían que ser controladoras. Tanto los hombres como las mujeres deberían sentir que pueden ser sensibles. Tanto los hombres como las mujeres deberían sentirse libres de ser fuertes”.

Sencillamente no necesitaríamos elegir entre un hombre o una mujer. Necesitamos de personas capaces, que hasta ahora, encontrarlas suena a quimera. Así que mientras se aproxima marzo, se vale soñar para ver si todo aquello que imaginamos, se convierte en realidad.

 

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