Míticos hombres de las canchas

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Los históricos ex jugadores de Pumas de la UNAM, Arturo Córdova y Jesús ‘Macaco’ Magallanes, comparten su amor por el futbol y su experiencia a cargo de la escuela filial del equipo

Bastan las primeras palabras de conversación con ellos, para darnos cuenta del amor que sienten por el deporte; de su pasión por el futbol, su gran motivo de vida.

Nos atienden a pie xde cancha, en su escuela donde forjan a pequeños que les miran con admiración y respeto, esperando algún día poder experimentar las grandes proezas que brinda el deporte profesional.

Arturo y Jesús coinciden en que la experiencia como futbolistas, les permite poner a disposición de niños y jóvenes sus conocimientos para que lo practiquen de la mejor manera posible.

La finalidad de la escuela fue poderles dar a los chavos una posibilidad de que vayan a Pumas México; aun no lo logramos, pero estamos en ello.No podemos dejar de lado ese sueño”,  Arturo Córdova

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Originario de la Ciudad de México, Arturo creció jugando futbol en la calle como tantos niños, soñando poder hacerlo de manera profesional, y lo logró;  fue invitado a incursionar en el ámbito profesional en 1979 cosechando triunfos y experiencia, hasta que en 1991 decidió retirarse. “Es cuestión de edad. Luego de jugar varias temporadas consideras que es mejor retirarse porque físicamente ya empiezas a disminuir tu capacidad y mejor hacerlo en buen momento”.

Hace 31 años, Arturo optó por hacer de este destino su lugar de residencia. “Fue en ese entonces que me incorporé al equipo Pioneros de Cancún, del que me retiré en 2000, y es cuando
fundamos la escuela”.

Por su parte, Jesús ‘Macaco’ Magallanes está más enfocado al trabajo en cancha. “Soy originario de Tizimín, Yucatán. Hace 39 años vivo en Cancún. Siempre he jugado en ligas pequeñas, selecciones municipales o estatales. Cuando llegué hice pruebas para ingresar a Pioneros de Cancún y afortunadamente me quedé. Luego de cinco o seis partidos nos tomaron en cuenta y de ahí para adelante fuimos titulares”, recuerda.

Unión que nace

“Junto con Víctor Téllez, José Guillen, y Gerardo Coria, fundamos la escuela; todos jugamos en Pumas de la UNAM y en Pioneros de Cancún. Siempre tuvimos la inquietud de abrir una filial del equipo, y así se dio. Luego, ellos decidieron tomar otros caminos, y es entonces que llega Jesús Magallanes, a quien conozco en Pioneros cuando ingresé en 1985. El equipo se encontraba en tercera división. Al retirarnos ambos, primero yo por la edad, lo invité a participar en la sociedad; de esto hace ya 13 años” comentó Arturo.

¿A qué se enfrentaron al incursionar en la docencia deportiva?

Arturo es muy claro al contestar: “siguen habiéndolas . No hay muchas canchas aptas para jugar futbol, y carecemos de apoyo. Comenzamos en el Club Campestre, en 2000, pero a los tres años lo vendieron; afortunadamente logramos entrar en el Tecnológico de Cancún, pero si tuviéramos que cambiarnos ahora mismo, no podríamos hacerlo a ningún lado porque no hay canchas, ni que te presten, ni que se puedan rentar.

Requerimos del apoyo del gobierno para que haya más espacios para este fin; aunque seguramente generaría otro problema por las distancias, porque los terrenos disponibles están muy alejados y la gente no acudiría”.

Ha sido difícil el iniciar con el proyecto. El que ahora tengan un buen espacio, no siempre fue así. “Los principios siempre son complicados, nos tuvimos que dar a conocer. Gracias a Dios siempre estamos los curiosos y siempre a los que nos gusta el futbol”, opina Jesús.

Convivir con alguien también profesional  puede facilitar las cosas en el momento de planear una escuela, se conjugan dos experiencias, dos visiones, pero siempre al mismo punto.

“Así fue. Es más fácil cuando tienes un socio que maneja el mismo lenguaje, que ha practicado, y que su visión es la misma. Cuando juegas futbol se te hace un poco más fácil porque la pedagogía aplicada al deporte con los chicos, no es la misma.

El ver que un niño de cuatro años juega como tú le has indicado es increíble. Es un trabajo, pero para mí como si no lo fuera”, Jesús ‘Macaco Magallanes.

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Buen inicio

Desde que la escuela entró en funcionamiento, tuvieron buena aceptación. “Cuando tienes la visión, la energía y el gusto, y cuando te reditúa dinero, lo haces con más alegría. Más convencido de que estás bien. Y eso nos ha pasado a los dos; vemos las posibilidades que tienen los chicos para ir a Pumas, o a Pioneros, en donde hay mucha gente nuestra. Todo eso te da una alegría, que no solo se refleja en dinero, sino en una satisfacción por lo hecho”, señala Jesús.

Arturo recordó que “en aquel momento no había muchas escuelas filiales de equipos profesionales. Ahora al menos ocho de equipos de primera división. No sé cuantas sean legales, pero sí trabajan con el nombre de grandes equipos”.

Ustedes fueron pioneros para la apertura de nuevas filiales

“Sí, el nombre de Pumas es garantía. Somos el primero o el segundo lugar de escuelas con mayor número de alumnos con equipos compitiendo, y luego de 16 años a pesar de tanta competencia, nos mantenemos”, orgulloso menciona Arturo.

¿Qué es más satisfactorio, jugar o enseñar?

“Las dos cosas; cuando juegas es tu trabajo y lo haces de la mejor manera, teniendo satisfacciones profesionales. Tuvimos varios ascensos, que es una alegría enorme, o cuando metes un gol, en fin, hay muchas cosas agradables; y como profesor, trasmitir lo que aprendiste y que lo pongan en práctica, es la mayor satisfacción”, dijo Arturo.

Por su parte, Jesús lo tiene claro, “Cuando eres profesional, tú lo vives, lo sientes, te piden autógrafos, viajas, te consienten en el hotel, los directivos. Es muy diferente, y al fin de cuentas se siente muy padre, a cambio te enfocas en tu trabajo, toda la temporada participando, siendo buen amigo con los compañeros, entregar todo en la cancha. Pero enseñar a los niños, no se compara, son cosas diferentes. Ves como van creciendo, hacen lo que tu les indicas, algunos aprenden a correr o brincar, muchos llegan sin coordinación, sin velocidad  y aquí lo hacen, y eso es muy satisfactorio.

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Ambos se preocupan por fomentar el deporte, “hay muchos problemas sociales que con el deporte pueden evitarse fácilmente. Algunos papás se nos acercan y nos dicen, ‘profe, traigo a mi hijo porque le gusta el futbol; no es un dechado de virtudes, pero intento alejarlo del Internet al menos por algunas horas’. El cuerpo se acostumbra a hacer deporte. Hay menos posibilidades de que sufras algunas enfermedades cuando seas adulto. Si de verdad quieren ser deportistas de alto rendimiento, que se metan a la cancha porque es la única manera en que van lograr lo que sueñan.

¿Qué futuro esperan para los Pumas Cancún?

Arturo responde que “vamos bien. Tenemos 16 años, y con la filosofía de Pumas y su respaldo. Nos preocupamos por tener entrenadores que han jugado de manera profesional  y que además tienen estudios para entrenar niños. En los 16 años que llevamos, nuestros alumnos siempre han sido entrenados por jugadores profesionales.

La escuela admite niños a partir de cuatro años y hasta los 15.

Para mayor información, pueden contactar con Arturo Córdova, 9981096284; o a Jesús Magallanes al 9981096288. Pueden encontrarlos en Facebook con el perfil Pumas Cancún Filial.


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