Tere Linss enalteciendo a las mujeres empresarias

tere linss enalteciendo a las mujeres empresarias

“El precio del éxito es trabajo duro, dedicación y la determinación de, hayamos vencido o perdido, haber dado lo mejor de nosotros mismos”, es una frase icónica de Vince Lombardi, el histórico estratega del futbol americano de la NFL y puede aplicarse a la perfección para lo que Tere de la Peña de Linss ha construido con el apoyo de su extinto esposo, el siempre recordado Manuel Linss, con sus hijos Manuel, Juan Pablo y Bernardo, además de la gran familia que conforma la Marina Albatros

Tere Linss (como se le conoce) es hija del pionero de la industria hotelera en Cancún, Diego de la Peña, quien construyó y operó el primer hotel en la zona turística, en aquel entonces Playa Blanca, hoy Temptation.

Tere nos abre las puertas, no sólo de su empresa, sino de su propia persona, para conocer a la mujer empresaria, a la esposa que trabajó codo a codo con su pareja para poder construir un sueño que, con el paso de los años, se hizo una realidad y que ahí no termina porque cada día hay un nuevo reto.

“La competencia no te deja dormir en tu zona de confort en ningún momento”, añade durante la plática efectuada en la oficina que su esposo ocupó dentro de la marina, y la cual tiene una vista excepcional sobre la playa en todo su esplendor, una imagen que recuerda con nostalgia hace tres décadas les inspiró a desarrollar una idea de que Cancún era más que un sitio para divertirse, era un lugar para echar raíces, para triunfar, para establecerse como familia y para tener éxito en los negocios.

ARRIBO A CANCÚN

Tere Linss recuerda con nostalgia que conoce el destino turístico desde 1972, aunque no fue hasta 1983 cuando ya casada regresó, y en un lapso de dos años, puso su granito de arena en la historia de Cancún.

“Vivimos dos años aquí y fundamos la primera taquería de Cancún, el ‘Tacolote’”, menciona subrayando las ganas y el ímpetu con el que ella y su esposo le entraron a ese segmento de negocio, el cual por supuesto tuvo marcado éxito.

Fue hasta 1996, después de una nueva estancia en la Ciudad de México por motivos de trabajo de su esposo, cuando volvieron a Cancún para quedarse definitivamente y comenzar a poner los cimientos de lo que hoy es una empresa sólida, consolidada, líder en su entorno y ejemplo a seguir por sus resultados y el trato que le proporcionan, tanto a sus clientes como a sus empleados… hablamos de Marina Albatros.

Aquí es precisamente donde la emoción se mezcla con el sentimiento al ir relatando una historia de éxito que comenzó como muchas cosas empiezan en la vida: con una idea que con el paso del tiempo fue creciendo y se le fue dando forma.

“Manuel compró el primer catamarán que aún se conserva, y comenzó la lucha con esta empresa; así fue como logramos el primer tour a Isla Mujeres. Manuel y yo comenzamos solitos; yo era la vendedora, pero con mucho ánimo nos adentramos en un negocio nuevo, que no conocíamos, pero fue muy divertido ir armando todo. Iniciamos con nuestro primer capitán, que aún sigue con nosotros, porque esa es una parte importante de la empresa, el apoyar a nuestra gente, verla crecer con nosotros, porque sin ellos no se habría logrado todo esto. Nos daba emoción comenzar, fue algo inolvidable”, relata.

DE AYER A HOY

Marina Albatros empezó a operar con 25 pasajeros, cifra que al día de hoy se elevó a 600 personas diariamente, incluso hay temporadas en donde la demanda rebasa la cifra de 650.

“El negocio ha crecido gracias a Dios; hemos tenido mucho trabajo, pero en todo momento se le ha puesto la mayor dedicación por parte de la familia, comenzando desde mi esposo. Fue emocionante empezar con 25 pasajeros, luego 50, y así fueron llegando más clientes lo que nos obligó a expandirnos con la flotilla, personal y servicios”. Ese momento fue clave y marcó un parteaguas en la historia de la Marina Albatros.

“La demanda empezó a aumentar. Se compraron más barcos, que personalmente buscamos, con mucha emoción y alegría en Estados Unidos y en Belice”, recordó.

UN GRAN ‘DON’ DE GENTEtere linss enalteciendo a las mujeres empresarias 2

Tere Linss sigue los pasos que aprendió de su padre, reafirmó con su esposo y que ha inculcado a sus hijos, Manuel, Juan Pablo y Bernardo: saber dirigir una empresa y reconocer el esfuerzo de sus trabajadores.

“Es importante rodearse de gente positiva y tenaz. Siempre hemos tenido la fortuna de tener un grupo muy valioso que ha sido clave para alcanzar lo que hoy se ha logrado. A nuestro equipo lo vemos como  parte de nosotros mismos, como nuestra familia; lo hemos visto crecer y desarrollarse, y eso es una experiencia muy significativa, porque aquí cuando alguien tiene un problema lo escuchamos y vemos la forma en la que se le apoya”, dijo con orgullo.

Sobre los tiempos difíciles, cuando la llegada de un huracán por ejemplo, como fue el caso de Wilma en 2005, estuvieron seis meses parados, pero se mantuvo a la plantilla. Dado que su esposo estuvo laborando en la industria de la construcción, permitió ocupar al personal en el desarrollo de proyectos.

LOS PLANES

Comentó que Marina Albatros tiene planes de expansión, pensando en Costa Rica y Punta Cana (República Dominicana), además de retomar sus actividades en Los Cabos, por lo que este 2017 es un año de grandes retos para la empresa.

“Con mucho orgullo seguimos adelante con éxito, y doy gracias a la vida porque encontré al mejor socio que pude tener, mi esposo”, concluyó.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Diseñado por Octopus Agencia de Marketing Digital