Todos podemos generar un cambio verdadero

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Hoy se ha demostrado que la sociedad organizada tiene mejores propuestas y con gran visión, independientemente de los proyectos gubernamentales y de las instituciones

Como copresidente de la asociación civil Alianza para el Gobierno Abierto (OGP por sus siglas en inglés Open Government Partnership), director general de Gestión Social y Cooperación (Gesoc) y en su faceta de escritor, Alejandro González Arreola habla con autoridad y amplio conocimiento sobre temas punzantes, como la corrupción, la rendición de cuentas y el progreso de las naciones.

OGP es una plataforma en la que participan líderes de diversas organizaciones civiles mundiales, así como gobiernos de 75 países, quienes plantean los diversos problemas de cada nación. En el caso de México, analizan grandes problemas en temas como la desigualdad, pobreza, medio ambiente, transparencia en los gobiernos, corrupción, entre otros, y como organización saben que pueden influir para que se den los cambios tal y como sucedió en Corea del Sur y España, que vivían situaciones similares o peores que México. Lograron dar ese cambio y hoy son naciones con un gran progreso.

Indicó que los gobernantes piensan que por tener el recurso económico y el conocimiento, sólo ellos pueden decidir el rumbo de país. Hoy se ha demostrado que la sociedad organizada en muchas ocasiones tiene mejores propuestas, más conocimiento de los temas, investigaciones con modelos inteligentes, resultados que superan a los del gobierno y hasta sustentables, llevando a los países a un buen progreso.

De hecho, dijo que en la actualidad muchos  ciudadanos piden un gobierno más ágil, con fuerza de cambio, voluntad política, órganos garantes y transparentes, así como un diálogo directo con la población, por medio de la información, ya que las generaciones nativas en la tecnología, con un cambio cultural,  no ven a los políticos como una autoridad suprema, los ven exactamente igual que ellos, con las mismas garantías y  derechos, por lo que expresarán todo aquello que no les parece.

Señaló que cumple cuatro años como copresidente de la organización internacional y pasará la estafeta a un joven de Sudáfrica, en las próximas semanas en el marco de la Asamblea General de la ONU y continuará dentro de la OGP en una dirección. En enero de 2018 dejará de ser titular en Gesoc y planea tomar un ‘año sabático’ para concluir su próximo libro.

Salud, del derecho al populismotodos podemos generar un cambio verdadero2

Alejandro González dijo que también han estado investigando al sector salud, detectando 26 proveedores distintos de salud pública; pareciera que el derecho a la salud no es universal, sino que depende de la condición laboral de la persona para ser enviados a instituciones como el IMSS, ISSSTE, Pemex, Hospital Militar, Seguro Popular y muchos otros, lo cual en economía implica diversas transacciones, discrecionalidad para el uso inadecuado del dinero y muy en especial, para la exclusión de más de 50 % de la población que trabaja en la
informalidad.

Lo mismo sucede con el tema de las pensiones, señaló, que son una ‘bomba de tiempo’, pues de cada 10 mexicanos 5.5 no tiene una pensión asegurada. Algunos gobiernos con buenas intenciones crearon programas como ‘60 y más’, y luego detectaron que políticamente era atractivo para comprar votos y entonces cada estado creó su propio programa, además del federal ,al grado de duplicar y no saber cuál es su verdadero resultado.

Corrupción, cruda realidad

Alejandro González comentó que sus libros no son de ciencia ficción o drama, aunque tienen muchas datos que cualquier mexicano desearía que fueran ficción o se tratara sólo de una novela y no la cruda realidad, pero de manera lamentable los libros que ha presentado se tratan de la escandalosa corrupción y de la nula rendición de cuentas de los políticos mexicanos.

Dijo que en 2008 el Centro de Investigación Docencia Económica (CIDE) decidió investigar cada uno de los programas sociales que los gobiernos federales y estatales promovían en ese momento, detectando que 50 % ni siquiera podían definir para qué servían, no sabían cuánta población podrían beneficiar… y ni hablar de resultados. A partir de ese estudio que hicieron, el gobierno federal empezó a poner reglas de operación, procedimientos y a tratar de identificar a la población que impactarían.

Después, la investigación se hizo en cada entidad del país, en donde detectaron  alrededor de mil 260 programas diferentes a los del gobierno federal. De ellos, sólo 1 % alguna vez había sido evaluado en sus términos de resultados, 5 % lograba identificar a su población beneficiada y sólo 30% aparecía en el presupuesto del estado, mientras que el otro 70 % sólo servía para aprobar presupuestos a ciegas para  ejercer recursos con discrecionalidad, bajo el supuesto de ayudar al desarrollo social, lo que es igual a la ineficiencia y corrupción, situación en la que Quintana Roo, es un claro ejemplo del tema, con más de 80 exfuncionarios estatales -con cargo de dirección general- hacia arriba-, involucrados en malos manejos.

Añadió que los partidos políticos compiten en el uso de recursos públicos con el fin de comprar votos y las voluntades de la gente más pobre, y la forma de hacerlo es creando muchos programas sociales  pequeños, muy dispersos y poco transparentes.

Por lo tanto, advirtió, como mexicanos ya no se puede confiar en la buena fe de los políticos y que van a cumplir con los criterios básicos, “se necesitan leyes, procedimientos, estándares, protocolos que los obliguen a que  todos los programas sociales cumplan con el uso adecuado de los recursos económicos”.


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