¡Todos tenemos antojos!

¡Todos tenemos antojos!

La realidad de las cosas es que…

¡Todos tenemos antojos!

Todos los tenemos pero no todos los sabemos controlar, y yo creo que ahí está la clave: aprender a escuchar a tu cuerpo, porque muchas veces no es un antojo, son señales que te envía el cuerpo para indicarte que algo le hace falta.

Las ocho causas principales de los antojos son:

  1. Carencia de nutrición primaria

Estar insatisfecho con una relación o tener una rutina de ejercicio inapropiada (demasiado, muy poco o del tipo incorrecto), estar aburrido, estresado, desencantado del trabajo o con falta de una práctica espiritual, pueden causar ganas emocionales de comer. Comer puede ser utilizado como un sustituto del entretenimiento o para llenar la deficiencia en algún área de tu vida.

  1. Agua

La falta de agua puede enviar el mensaje de que estás sediento y al borde de la deshidratación, lo que se puede manifestar como hambre ligera; así que lo primero que debes hacer cuando sientas un antojo, es tomar un vaso lleno de agua. El exceso de agua también puede provocar antojos, así que asegúrate de que tu consumo de agua sea balanceado.

  1. Desbalance Yin/yang

Ciertos alimentos tienen más cualidades yin (expansivas), mientras que otros tienen más cualidades yang (contractivas). Consumir alimentos que sean extremadamente yin o extremadamente yang causa antojos con el fin de mantener el balance. Por ejemplo, consumir una dieta muy rica en azúcares (yin) puede causar antojos por carne (yang). Comer demasiados alimentos crudos (yin) puede causar antojos por alimentos demasiado cocidos (yang) o deshidratados y viceversa.

  1. Nostalgia

Muchas veces los antojos provienen de alimentos que hemos comido recientemente, alimentos consumidos por nuestros ancestros o de nuestra infancia. Una manera inteligente de satisfacer estos antojos es consumir una versión más saludable de los alimentos de nuestros ancestros o de la infancia.

  1. Estacional

Algunas veces el cuerpo pide alimentos que balancean los elementos de la estación. En la primavera, a las personas se le antojan alimentos desintoxicantes como vegetales de hojas verdes o cítricos. En el verano, las personas tienen antojos por alimentos frescos como frutas, vegetales crudos y helado. En el otoño, los antojos son por alimentos de tierra como calabaza, cebolla y nueces. Durante el invierno, muchos tienen antojos por algo caliente o alimentos elaborados al calor como carne, aceites y grasas. Los antojos también pueden ser asociados a las vacaciones, por alimentos como pavo, rompope o dulces, etcétera.

  1. Falta de nutrientes

Si el cuerpo tiene nutrientes inadecuados, producirá antojos extraños. Por ejemplo, niveles inadecuados de minerales producen antojos por lo salado y, sobretodo, una nutrición inadecuada produce antojos por formas no saludables de energía, como la cafeína.

  1. Hormonal

Cuando las mujeres experimentan la menstruación, embarazo o menopausia, los niveles fluctuantes de testosterona y estrógenos pueden causar antojos únicos.

  1. Involución

Cuando las cosas van extremadamente bien, a veces sucede el síndrome de auto-sabotaje. Se nos antojan alimentos que nos disparan y causan más antojos para desequilibrarnos a nosotros mismos. Esto a menudo sucede a causa de bajos niveles de azúcar en la sangre y puede resultar en fuertes cambios de ánimo.

Identificar la causa de tus antojos puede ser clave para vencerlos, y antes de que caigas en la tentación te aconsejo lo siguiente:

  • Aliméntate sanamente: Ya se suena a comercial, pero la mayoría de los casos tu cuerpo pide a gritos desesperados nutrientes y tú solo lo rellenas con azúcares y harinas que no son más que calorías vacías. No necesitas dejar de comer, sólo asegúrate de incluir muchos vegetales en tu alimentación además de fruta, granos enteros, proteína de calidad (pollo, pescado y pavo) además de grasas saludables como almendras, nueces y aguacate.
  • Toma agua, agua, agua, suficiente agua: La mayoría de las personas traemos al pobre cuerpo deshidratado. Esto incluso ocasiona algunas veces que nos duela la cabeza.
  • Sustituye tu antojo: Entrénate para pensar qué otro tipo de comida te podría proporcionar el mismo nivel de satisfacción ¿Cómo? Más despacio y con un ejemplo, ahí te va… Hace algún tiempo yo era fan de ir al puesto de los sopes de la señora de la esquina; se me antojaban muchísimo para cenar, luego descubrí los nopales asados con queso panela encima y jitomate. Listo, sustituí mi antojo.
  • Date permiso de disfrutarlo: Si a pesar de todo lo anterior aun traes antojo por algo en específico, entonces es un antojo real así, que date el gusto y disfrútalo 100% sin culpas. Digo, si te lo vas a comer, pues que valga la pena y disfrútalo mucho; si es demasiado busca alguien con quien compartirlo.
  • Practica el ‘No gracias’: Cuando vas a reuniones, al cine o a comer fuera de casa y te ofrecen algo que realmente no se te antoja, practica el ‘No gracias’; no tienes que comer algo sólo por quedar bien. La presión social aquí es muy común, pero no cedas.

Recuerda:

“Eres lo que comes, así que no seas rápido, barato, fácil o falso”.


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