Tras Oro Negro, Seadrill y Perforadora Latina

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Desde hace más de un año se observaba que el entorno para los contratistas de Pemex era más que desafiante, particularmente para los proveedores de plataformas marinas por la caída en los precios del petróleo y la desaceleración en el ritmo de producción de la llamada empresa productiva del Estado.

Sin embargo, la razón principal por la que los plataformeros terminarían al borde de la quiebra fue la propia insolvencia de la compañía dirigida por José Antonio González Anaya. Los proveedores vivieron una auténtica época de oro en los gobiernos de Vicente Fox y particularmente de Felipe Calderón.

En este último caso, con Juan José Suárez Coppel como director de la todavía paraestatal, y con Carlos Morales Gil como titular de Pemex Exploración y Producción, los contratistas de plataformas disfrutaron de su mejor momento, con rentas diarias en las jack-ups de hasta 180 mil dólares diarios.

Oro Negro, de Gonzalo Gil y José Antonio Cañedo, se embarcó, al igual que muchos otros, en la producción de plataformas. Para financiar unidades con un costo promedio de 250 millones de dólares, salieron a los mercados internacionales a colocar bonos. En este caso hablamos de cinco unidades.

Como le informamos ayer, esta firma ya está en concurso mercantil. En enero del 2019 debe pagar 900 millones de dólares. Sus principales bondholders son Maritime Finance, Jupiter y Gerevan Trading, que es una sociedad entre John Fredriksen, el zar noruego petrolero, y David Martínez, el mexicano de Fintech.

Pero curiosamente estos dos influyentes hombres de negocios están en la misma circunstancia del resto de los plataformeros. Entraron al lucrativo negocio de arrendarle a Pemex plataformas al final de la bonanza. Emilio Lozoya les asignó cinco plataformas por un valor superior a los dos mil millones de dólares.

Nos referimos a las West Oberon, West Intrepid, West Defender y West Courageous y West Titania para aguas someras y que salieron por asignación directa. El contratista es Sea Dragon México, que es una sociedad al 50% entre Fredriksen, dueño de Seadrill, y el regiomontano Martínez.

La novedad es que Seadrill también se acaba de acoger este mismo mes, solo que en los Estados Unidos al Chapter 11 de protección contra la bancarrota, procedimiento que se espera sea extensivo a México y a su filial Sea Dragon. La firma también fue ajustada en sus rentas diarias por Pemex.

Empero, el apretón que Pemex está dando a sus proveedores de plataformas, con la suspensión temporal de contratos, recisión anticipada, pero sobre todo ajustes a las tarifas diarias que hacen inviable financieramente a las compañías, está pegándole a toda su base de contratistas.

Un tercer expediente es el de Perforadora Latina, de Adolfo del Valle Ruiz, caso que también hace unos días le referimos. A la empresa le suspendieron una plataforma el año pasado y solo se quedó con dos, también jack-ups para aguas someras. Son la Covadonga y La Santamaría.

La primera está cobrando una renta diaria de 110 mil dólares y la segunda se cayó hasta los 70 mil dólares. Los arrendamientos están ya tan castigados que no alcanzan a servir la deuda. Esta compañía tiene un vencimiento de un bono de 300 millones de dólares en enero próximo.

Los bonistas de Perforadora Latina son Maritime Finance, ARCM, Jupiter y Seatown.

TERCER ROUND 

Robert Lighthizer e Ildefonso Guajardo llegaron a Ottawa para participar en la última reunión de la tercera ronda de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Se reunieron anoche con la ministra exterior de Canadá, Chrysta Friedman. Los tres recibirán actualizaciones sobre el progreso de las pláticas hasta hoy miércoles por la mañana, horas antes de que termine esta denominado tercer round de discusiones. Canadá y Estados Unidos están proponiendo cambios al capítulo relativo a las condiciones laborales durante estos dos últimos días de presentaciones. Los dos proyectos buscan que los tres países incorporen legislaciones que regulen y nivelen las circunstancias laborales para que no estén tan disparejas.

Freeland declaró que la administración de Donald Trump no ha develado sus propuestas detalladas sobre las aéreas más contenciosas del TLCAN y no se comprometió a terminar el proceso de renegociación. Por el otro lado, John Melle, el negociador estadounidense, no ve problemas con respecto al ritmo del progreso de las pláticas y determinó que las metas de las propuestas de su país son ambiciosas. La Asociación Nacional de Economía de Negocios llevó a cabo una encuesta donde determinó que más del 66% de los economistas piensan que no habrá ganancias o pérdidas económicas atribuidas al proceso de renegociación del pacto trilateral norteamericano.

 

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